Arquitectura y "la gente".

Apuntes, Blog, CCAD
Farnsworth retocada (foto original)
En el anterior post dije que “a la gente” no le gustan ciertas cosas que hacemos los arquitectos. Por supuesto que es una generalización y que hay todo tipo de reacciones, pero quiero hacer hincapié en aquellos a quienes no llegamos, porque me preocupa y creo que debería preocuparnos. Es un hecho que hay bastante gente a quien no sólo no le gusta lo que hacemos, sino que no nos toma en serio (ni a nosotros ni a nuestro trabajo), que no entiende nuestra pasión, que no valora nuestros esfuerzos y que, esencialmente, no quiere que le cambiemos las cosas. 
Como dije, es muy fácil trabajar con gente que sí aprecia nuestro trabajo, pero esto es tautológico y endogámico. A mí, sin embargo, también me preocupa que mucha gente no sepa apreciar lo que nosotros creemos tan válido. Por eso me pregunto si no sería necesario hacer un esfuerzo para tenerlo en cuenta, para intentar integrar en nuestro lenguaje (discursivo y arquitectónico) elementos que nos permitan llegar (también) a esa gente. 
Si bien es cierto que los gustos de la sociedad van con un retraso relativamente grande en el caso de la arquitectura. Nadie querría comprar ahora un modelo de coche diseñado en 1920 para ir al trabajo, mientras que el modelo de arquitectura que se sigue copiando es el pabellón de Mies en Barcelona. Aunque los modelos arquitectónicos tienen una validez muy amplia en el tiempo (algunos son incluso atemporales), a nivel doméstico algunos modelos de ya casi un siglo de edad siguen siendo “demasiado modernos” para mucha gente. 
¿Cuánta gente no relacionada con la arquitectura viviría en la Farnsworth?).
Anuncios

10 comentarios en “Arquitectura y "la gente".

  1. Nuevamente felicidades por el artículo! La verdad es que tienes toda la razón, Daniel. Es importante tener en cuenta que nuestro lenguaje (en palabra) es complicado para el ciudadano “no arquitecto”, que nuestro lenguaje (formal) no atrae a quien no es arquitecto, y sobre todo que nuestra arquitectura muchas veces no agrada a la gente y este es un gran problema, más allá de las palabras y las formas.Ver como acortar esta distancia entre arquitectos y no arquitectos (que al final son los que deben disfrutar de la arquitectura) es el gran reto que tenemos encima de la mesa.Y por hacer otra pregunta, nosotros también nos preguntamos ¿Cuántos arquitectos vivirían en la citada Farnsworth? Y sin quitarle valor a este referente de la arquitectura del siglo XX, nosotros desde luego que no lo haríamos!

    Me gusta

  2. Nuevamente felicidades por el artículo! La verdad es que tienes toda la razón, Daniel. Es importante tener en cuenta que nuestro lenguaje (en palabra) es complicado para el ciudadano “no arquitecto”, que nuestro lenguaje (formal) no atrae a quien no es arquitecto, y sobre todo que nuestra arquitectura muchas veces no agrada a la gente y este es un gran problema, más allá de las palabras y las formas.Ver como acortar esta distancia entre arquitectos y no arquitectos (que al final son los que deben disfrutar de la arquitectura) es el gran reto que tenemos encima de la mesa.Y por hacer otra pregunta, nosotros también nos preguntamos ¿Cuántos arquitectos vivirían en la citada Farnsworth? Y sin quitarle valor a este referente de la arquitectura del siglo XX, nosotros desde luego que no lo haríamos!

    Me gusta

  3. Supongo que es parecido a la diferencia que puede encontrar un ingeniero al diseñar un fórmula 1 o un utilitario…o la diferencia entre la moda de alta costura y Zara. Pero aún así tengo la sensación de que a otros colectivos (he puesto el ejemplo de los diseñadores de moda, o el mundo de la aeronáutica) se les respeta más que a nosotros, y siempre he pensado que el respetos e lo gana uno, así que algo habremos hecho mal… Creo que esta diferencia entre arquitecto y "público general" va a existir siempre, pero la falta de respeto que hay hacia el arquitecto es lo que creo que deberíamos hacer algo por cambiar.Yo…no sé si aguantaría en la Farnsworth, la verdad.

    Me gusta

  4. Supongo que es parecido a la diferencia que puede encontrar un ingeniero al diseñar un fórmula 1 o un utilitario…o la diferencia entre la moda de alta costura y Zara. Pero aún así tengo la sensación de que a otros colectivos (he puesto el ejemplo de los diseñadores de moda, o el mundo de la aeronáutica) se les respeta más que a nosotros, y siempre he pensado que el respetos e lo gana uno, así que algo habremos hecho mal… Creo que esta diferencia entre arquitecto y "público general" va a existir siempre, pero la falta de respeto que hay hacia el arquitecto es lo que creo que deberíamos hacer algo por cambiar.Yo…no sé si aguantaría en la Farnsworth, la verdad.

    Me gusta

  5. Siempre se me plantea vivir en una casa de Wright o de Mies.La 1a me da sensacion de hogar..La 2a directamente me fascina…Tomando muy por los pelos la comparacion es como tener un Volvo familiar, util, robusto y espacioso o un Superdeportivo que cada vez que pasas la revision te cobran 2.000 €.Muy buena la foto Saludos,

    Me gusta

  6. Siempre se me plantea vivir en una casa de Wright o de Mies.La 1a me da sensacion de hogar..La 2a directamente me fascina…Tomando muy por los pelos la comparacion es como tener un Volvo familiar, util, robusto y espacioso o un Superdeportivo que cada vez que pasas la revision te cobran 2.000 €.Muy buena la foto Saludos,

    Me gusta

  7. Es lo que se suele decir, que para gustos, los colores.El otro día una cliente dijo al ver un antiguo proyecto de una vivienda muy "limpia", muy "cajita blanca": "Uy! Eso parece la nave donde mi cuñado tiene los cerdos!".Una cuestión: ¿Los arquitectos debemos ser fieles a nuestros gustos y hacer sólo la arquitectura que nos gusta, dejando pasar a aestos clientes cuyos gusto no coincide con el nuestro? ¿O debemos adaptarnos? Somos una especie de mercenario cuando hacemos lo que no nos gusta, sólo por mantener el estudio a flote? ¿Somos entonces hipócritas?

    Me gusta

  8. Es lo que se suele decir, que para gustos, los colores.El otro día una cliente dijo al ver un antiguo proyecto de una vivienda muy "limpia", muy "cajita blanca": "Uy! Eso parece la nave donde mi cuñado tiene los cerdos!".Una cuestión: ¿Los arquitectos debemos ser fieles a nuestros gustos y hacer sólo la arquitectura que nos gusta, dejando pasar a aestos clientes cuyos gusto no coincide con el nuestro? ¿O debemos adaptarnos? Somos una especie de mercenario cuando hacemos lo que no nos gusta, sólo por mantener el estudio a flote? ¿Somos entonces hipócritas?

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s