Creativity is not that common

Apuntes, Blog, CCAD

Sé que hay muchos arquitectos a quienes no les gusta pensar en nosotros como en artistas, y creo que en cierto sentido están en lo cierto. Cuando uno deliberadamente busca crear un objeto artístico, por lo general, fracasa. Soy de  los que piensa que el arte le encuentra a uno, y eso con suerte.

Dejemos también aparte lo que algunos nos quieren vender como arte, a través de revistas, de museos ad hoc, de mucha pamplina y mucho cuento.

Dicho esto, creo que un arquitecto puede crear arte, puede intentarlo, al menos. Pero por lo general, para llegar a ello es indispensable ser creativo, cualidad no siempre presente en nosotros. Luego hace falta libertad creativa.

Claro que tiene que haber normas, reglas, hasta códigos técnicos, y técnicos en los ayuntamientos. No critico la existencia [antes al contrario, creo en el sistema estructurado], pero…¿No es excesivo? Aparte de contradicciones de un mismo documento [a veces incluso en la misma página, el caso del CTE es escandaloso], aparte de criterios de interpretación [el mayor error de la sociedad democrática, desde mi punto de vista, es que las normativas sean interpretables, ya que pierden su matiz normativo], aparte de muchas cosas…

¿No hay demasiadas restricciones a la hora de hacer un proyecto? En muchos municipios te dicen el color, el material, el ritmo de las ventanas de fachada y su formato y tamaño, el tipo de cubierta y materiales exclusivamente válidos, alcanza en algunos casos a exigencias de distribución en planta, y llega por último hasta los modelos de luminarias para la urbanización.

Se dan así casos de regeneración [por normativa y ordenanza municipal] de cascos históricos a partir de supuestos muy criticables, al hacer de algunas excepciones la norma, para lograr núcleos reconocibles que son sólo un pastiche de algo que en realidad nunca fue. O el crecimiento de nuevos barrios residenciales donde la única seña de identidad posible queda reducida a los colores [por demás estridentes] de las fachadas.

Recuerdo aquellas lecciones de álgebra de 1º, con aquellas matrices inmensas que según no sé qué teorema, sólo tenían una única solución posible.

Anuncios

4 comentarios en “Creativity is not that common

  1. Daniel,

    Totalmente de acuerdo contigo en lo que expones. Soy una arquitecta mexicana actualmente trabajando en España, y bendigo el caos que es mi país en cuanto a normativa, ya que eso nos deja mucho más campo libre a la hora de ejercer la creatividad. Y si no, por lo menos se nos permite extender un poco más los brazos, pero no dudo que con los años eso cambie. ¿Crees que es posible revertir el proceso de la excesiva normatividad a la que se ha llegado? Sería interesante averiguar maneras de lograrlo.

    Saludos.

    Me gusta

  2. Daniel,

    Totalmente de acuerdo contigo en lo que expones. Soy una arquitecta mexicana actualmente trabajando en España, y bendigo el caos que es mi país en cuanto a normativa, ya que eso nos deja mucho más campo libre a la hora de ejercer la creatividad. Y si no, por lo menos se nos permite extender un poco más los brazos, pero no dudo que con los años eso cambie. ¿Crees que es posible revertir el proceso de la excesiva normatividad a la que se ha llegado? Sería interesante averiguar maneras de lograrlo.

    Saludos.

    Me gusta

  3. Bueno…tampoco se trata de bendecir el caos…jeje!
    Debería haber un término medio, eso es lo que creo.
    No me gusta que las normativas sean interpretables, porque básicamente eso aumenta el riesgo de que uno nunca sepa a qué atenerse,s egún el técnico que le toque en el ayuntamiento o en la Junta o donde corresponda.
    Creo que las normativas deberían ser flexibles (no interpretables), es decir, establecer unos márgenes entrte unos mínimos y unos máximos donde luego, la creatividad del técnico redactor pueda dar lugar a algo mejor o pero, pero siempre correcto desde el punto de vista normativo.

    Supongo que no es fácil…

    Me gusta

  4. Bueno…tampoco se trata de bendecir el caos…jeje!
    Debería haber un término medio, eso es lo que creo.
    No me gusta que las normativas sean interpretables, porque básicamente eso aumenta el riesgo de que uno nunca sepa a qué atenerse,s egún el técnico que le toque en el ayuntamiento o en la Junta o donde corresponda.
    Creo que las normativas deberían ser flexibles (no interpretables), es decir, establecer unos márgenes entrte unos mínimos y unos máximos donde luego, la creatividad del técnico redactor pueda dar lugar a algo mejor o pero, pero siempre correcto desde el punto de vista normativo.

    Supongo que no es fácil…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s