Tirando del hilo de los concursos

Apuntes, Blog, CCAD

Tras un artículo se han ido publicando otros, encadenados, sobre el tan traído y recurrente tema de los concursos. Yo no voy a incidir sobre temas ya tratados por otros, aunque sí hago alguna referencia a ellos, sino que más bien voy a hacer una afirmación final que en realidad es parte de la raíz del problema. Mejor empiezo…

Al hilo del artículo de Juan López Asensio en el Diario de Navarra sobre los concursos y los esfuerzos desproporcioandos que nos suponen (ver artículo) se ha vuelto a abrir el nunca cerrado debate acerca de los concursos. Edgar González (ver artículo) hace un ataque directo a la esencia de los mismos, cuando dice

” Bien conocida es mi aberración a los concursos, y es que siempre he dicho que en un concurso el factor “talento” juega un rol que puede llegar a considerase muy cercano a “nulo”.”

Simplifica el problema en tres vertientes: Jurados no cualificados, Mediocridad del profesional, y Normativas “acartonadas”. Llega al extremo de proponer el “Jurado unipersonal” como una solución.

Termina por plantear que se debe buscar un replanteo radical del sistema, un “renovarse o morir”.

Ante esto, Jose María Echarte, de N+1 (ver artículo) hace su habitual repaso afilado por todos los puntos comentados por Edgar y añade aspectos que aquél no recoge. Aparte de criticar duramente la propuesta del jurado unipersonal, comenta que:

“Por otra parte me sorprende que, en mi opinión errando el tiro por millas, lo que les molesta a algunos de los concursos es una supuesta mediocridad de los resultados por contraposición a una arquitectura experimental e “innovadora” (Estaría por ver quien decide este punto, tan endeble de defender de forma legislativa como cualquier otro basado mas en la pleitesía a ciertas camarillas que a otras cuestiones). Quédenos claro de una vez por todas:

Un concurso no es, en origen, una investigación arquitectónica. No es una aportación a ningún debate. No es una fiesta de los sentidos y un a ver quien la hace mas y mas gorda. No es un laboratorio ni una fiesta de lo hype.”

Afirma que, aún con sus pegas, la ley que actualmente existe es suficiente (si es bien aplicada) para que las cosas se hagan mejor de lo que se hacen. No que se cometan ilegalidades (que también) sino que al amparo de lo que la ley recoge como excepción, se hagan pliegos y  más pliegos.

También comenta que si bien es cierto que hacemos un enorme trabajo para cada concurso, otros profesionales regidos por la misma ley y que emplean el mismo sistema para subsistir, tienen que aportar incluso más documentos que nosotros, ya que se les exige una estructura que no tenemos la inmesa mayoría de nosotros.

Finalmente (por resumir) concluye que la figura del concurso de ideas quizá sea la más apropiada, y que en cualquier caso siempre se cumpla:

“Libre concurrencia, transparencia y publicidad.

Es decir, que pueda presentarse quien este facultado para ello sin cortapisas. Que haya unas reglas del juego legales y lógicas que ayuden a decidir al licitador si se presentará o no y en que condiciones lo hará y que estas reglas sean claras y conocidas por todos.”

 

Iba a contestar en un comentario en N+1, pero la respuesta empezaba a ser demasiado larga y no me parecía correcto usurpar el blog de esa manera.

La esencia, que hay que hacer algo con los concursos, la comparto plenamente con Edgar, si bien la idea del jurado unipersonal no la veo una opción muy recomendable. La pluralidad siempre es positiva, otro tema es la validez del juicio, que debería ser refrendada por una trayectoria que justifique que la palabra de una paersona tenga valor (la famosa figura del “arquitecto de reconocido prestigio”, pero de verdad. Básicamente que tenga méritos para estar ahí y para valorar el trabajo de otros.).

Que el resultado de los concursos, esencialmente los de vivienda (que son la mayoría) es demasiado homogéneo tirando a mediocre (en términos cualitativos), también lo comparto. No entro en el aspecto puramente técnico no por baladí, sino porque lo considero fuera de toda duda: antes que nada, el proyecto debe cumplir la ley, la normativa, y las necesidades funcionales, y, por supuesto, los requisitos económicos prefijados.

Pero en cuanto al resultado visible, es muy cierto que hay una homogeneidad alarmante. Este problema tiene varias posibles raíces:

A.- que los pliegos y las normativas no permiten hacer nada diferente.

B.- que los que deciden lo que se ha de construir no quieren “experimentar”.

C.- que la calidad del arquitecto medio español es mediocre.

La opción A la puedo dar por válida hasta cierto punto, como ya apunté aquí mismo hace no mucho. Aunque creo que hay demasiada normativa, y creo que se hacen pliegos como para envolver las castañas del invierno que termina, también creo que ahí está la buena tarea del arquitecto para apañárselas y hacer algo bueno en todo eso.

En cuanto a la B, la experimentación, es un tema delicado y casi merece otra entrada aparte. En resumen, diré que me gusta que se experimente, si bien no estoy seguro de que un bloque de vivienda protegida sea el lugar adecuado para ello (¿conejillos de indias?). Por otro lado, he visto pocas casas de arquitectos (¿ninguna?) que se puedan considerar “experimentales”, lo que me hace dudar mucho de que sea siquiera una opción real.

Por lo que desgraciadamente tengo que concluir que si el resultado de los nuevos barrios residenciales que hacen crecer nuestras ciudades desde hace unos cuantos años nos parecen aburridos, homogéneos, más de lo mismo, amasijos de bloques de colorines, etc, será porque no somos capaces de exprimir los pliegos y las normativas para hacer algo mejor, o algo, digamos, diferente. Nos encanta pensar/decir que somos los arquitectos mejor preparados del mundo mundial y que “se nos rifan en Europa”, a pesar de que en casi todos los países del entorno se funcione de otra manera (en cuanto a estudio, en cuanto a Escuelas, en cuanto a competencias…), y oh, sorpresa, se haga arquitectura de, cuando menos, la misma calidad que aquí y oh, mayor sorpresa, se tenga más respeto al arquitecto del que se le tiene aquí (pero eso da para otra entrada…).

No he sido jurado en ningún concurso, pero mucho me temo que se deben de sentir como quien mira el alfabeto chino por primera vez, y le parecen todos los caracteres iguales uno a otro.

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18 comentarios en “Tirando del hilo de los concursos

  1. Dani, gracias por la mencion!!. (Puedes contestar tan largo como quieras en chez n+1 ^_^).

    En realidad podria coincidir con algunas cuestiones de las que expresas, sin embargo mi critica esta enfocada desde el punto de vista de quien ha visto como los arquitectos (Y sus instituciones) suelen perderse en disquisiciones metafisicas que nos hacen peligrosamente poco relevantes a la hora de exigir lo que es de toda logica.

    Creo que trasladar el debate a la calidad de los reultados (No estoy de acuerdo en que los concursos de viviendas den resultados mediocres, pero esta es otra pelicula) o a la existencia o falta de experimentacion, es desviar el objetivo. Primero tengamos concursos, tengamoslos legales y tengamos “muchismos”. Persigamos a los que se saltan la ley sin paliativos encargando proyectazos a dedo uno detras de otro y una vez que tengamos eso y que, como resultado logico, se hayan producido los mas que necesarios cambios estructurales en la profesion, entonces, y solo entonces y preocupemonos del nivel experimental cuando hablemos de los concursos.

    Se da el caso de que el primer articulo, estando en desacuerdo con algunas pequeñas cosas pero muy de acuerdo con otras, al menos enfoca el tema de forma logica. Resolvamos el problema legal, administrativo, politico si quieres. En el caso del segundo, repito, estando como estamos en la profesion me parece completamente desenfocado.

    Por otra parte es cierto que la normativa VPO es antigua, pero no es de las peores, es cierto que deberia recoger nuevas tipologias y nuevas situaciones pero eso no la convierte en una normativa malisima.

    Por otra parte, es cierto que las normativas son restrictivas en España, pero ni la mitad de lo que lo son en Japon, cosa que como se ve, suele ser util. En cualquier caso, siempre que escucho esto de que las normativas son muy malas muy malas (Y no niego que algunas lo son, y mucho)….. me queda la pregunta de si quien lo dice sabe exactamente que cambiaria y que consecuencias tendria. Estoy de acuerdo contigo en que la normativa es un dato mas con el que tenemos que contar, me parece que es la forma correcta de aproximarse al asunto.

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  2. Dani, gracias por la mencion!!. (Puedes contestar tan largo como quieras en chez n+1 ^_^).

    En realidad podria coincidir con algunas cuestiones de las que expresas, sin embargo mi critica esta enfocada desde el punto de vista de quien ha visto como los arquitectos (Y sus instituciones) suelen perderse en disquisiciones metafisicas que nos hacen peligrosamente poco relevantes a la hora de exigir lo que es de toda logica.

    Creo que trasladar el debate a la calidad de los reultados (No estoy de acuerdo en que los concursos de viviendas den resultados mediocres, pero esta es otra pelicula) o a la existencia o falta de experimentacion, es desviar el objetivo. Primero tengamos concursos, tengamoslos legales y tengamos “muchismos”. Persigamos a los que se saltan la ley sin paliativos encargando proyectazos a dedo uno detras de otro y una vez que tengamos eso y que, como resultado logico, se hayan producido los mas que necesarios cambios estructurales en la profesion, entonces, y solo entonces y preocupemonos del nivel experimental cuando hablemos de los concursos.

    Se da el caso de que el primer articulo, estando en desacuerdo con algunas pequeñas cosas pero muy de acuerdo con otras, al menos enfoca el tema de forma logica. Resolvamos el problema legal, administrativo, politico si quieres. En el caso del segundo, repito, estando como estamos en la profesion me parece completamente desenfocado.

    Por otra parte es cierto que la normativa VPO es antigua, pero no es de las peores, es cierto que deberia recoger nuevas tipologias y nuevas situaciones pero eso no la convierte en una normativa malisima.

    Por otra parte, es cierto que las normativas son restrictivas en España, pero ni la mitad de lo que lo son en Japon, cosa que como se ve, suele ser util. En cualquier caso, siempre que escucho esto de que las normativas son muy malas muy malas (Y no niego que algunas lo son, y mucho)….. me queda la pregunta de si quien lo dice sabe exactamente que cambiaria y que consecuencias tendria. Estoy de acuerdo contigo en que la normativa es un dato mas con el que tenemos que contar, me parece que es la forma correcta de aproximarse al asunto.

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  3. Lógicamente, Jota Mer (^__^) me llevo el tema al resultado final porque, como he dicho, estamos esencialmente de acuerdo (creo) en que el sistema que hay no está tan mal, aunque es mejorable. Sólo si hicieran las cosas como deben hacerse (como de verdad están pensadas para hacerse) las cosas irían mucho mejor.

    En cuanto a la calidad de los resultados, para ser exactos, lo que digo es que los resultados son “muy homogéneos, tirando a mediocres”. Me explico: Cuando hablo de mediocridad hablo de que vivimos instalados en el término medio, y que hay muy pocas cosas que destaquen. Vale que la calidad media de la arquitectura española es muy alta, pero veo que casi todas las ciudades de España se desarrollan exactamente igual, con los mismos bloques, con exactamente el mismo lenguaje (tanto urbanístico como arquitectónico), y por eso echo en falta algo diferente.
    Seguro que hay ejemplos, pero seguro que son muy pocos. Demasiado pocos, como digo, para un país que presume de tener a los mejores y más completos arquitectos del mundo. Quizá no sea para tanto si los resultados, como digo, son tan homogéneos.
    ¿O esa homogeneidad es culpa de la normativa? No ayuda, desde luego, como estamos de acuerdo, pero no es la causa. Es mucho mejor vivir con normas que sin ellas, estoy seguro de ello, pero aunque poco flexibles, lo son lo suficiente como para poder hacer “algo”.

    Hoy me desayuno con la propuesta de un compañero para participar en un concurso. Es en dos fases y en la primera sólo hay que enviar un currículum. Se puntúa, básicamente, el tener alguna obra de características semejantes al objeto del concurso (¿?) y el tener algún premio en alguna obra de características semejantes al objeto del concurso. Luego eligen a 4 y ya hacen el anteproyecto.

    Al menos no trabajaremos en balde. No esta vez.

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  4. Lógicamente, Jota Mer (^__^) me llevo el tema al resultado final porque, como he dicho, estamos esencialmente de acuerdo (creo) en que el sistema que hay no está tan mal, aunque es mejorable. Sólo si hicieran las cosas como deben hacerse (como de verdad están pensadas para hacerse) las cosas irían mucho mejor.

    En cuanto a la calidad de los resultados, para ser exactos, lo que digo es que los resultados son “muy homogéneos, tirando a mediocres”. Me explico: Cuando hablo de mediocridad hablo de que vivimos instalados en el término medio, y que hay muy pocas cosas que destaquen. Vale que la calidad media de la arquitectura española es muy alta, pero veo que casi todas las ciudades de España se desarrollan exactamente igual, con los mismos bloques, con exactamente el mismo lenguaje (tanto urbanístico como arquitectónico), y por eso echo en falta algo diferente.
    Seguro que hay ejemplos, pero seguro que son muy pocos. Demasiado pocos, como digo, para un país que presume de tener a los mejores y más completos arquitectos del mundo. Quizá no sea para tanto si los resultados, como digo, son tan homogéneos.
    ¿O esa homogeneidad es culpa de la normativa? No ayuda, desde luego, como estamos de acuerdo, pero no es la causa. Es mucho mejor vivir con normas que sin ellas, estoy seguro de ello, pero aunque poco flexibles, lo son lo suficiente como para poder hacer “algo”.

    Hoy me desayuno con la propuesta de un compañero para participar en un concurso. Es en dos fases y en la primera sólo hay que enviar un currículum. Se puntúa, básicamente, el tener alguna obra de características semejantes al objeto del concurso (¿?) y el tener algún premio en alguna obra de características semejantes al objeto del concurso. Luego eligen a 4 y ya hacen el anteproyecto.

    Al menos no trabajaremos en balde. No esta vez.

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  5. Creo que desde hace tiempo nos estamos concentrando en el “objeto” sin mirar el contexto.

    Mientras no traspasemos nuestra creatividad al urbanismo, mientras el arquitecto no tenga un papel importante a la hora de desarrollar los Planes Generales y las normativas urbanísticas, mientras cada Comunidad Autónoma siga su marcha independiente, mientras sigamos construyendo el “monolito” que hará perpetuar el gobierno de algún político de turno, mientras sigamos entendiendo la ciudad como una colección de “obras de arte”…ni yo, ni la sociedad podrá entender la función social real del arquitecto, seguiremos estando “desconectados”.

    Cuando hice el primer concurso de ideas, hace ya algún tiempo, recuerdo que las bases exigían SÓLO plasmar en los paneles: las plantas, una sección y una o dos fotos de la maqueta. Era una forma de valorar por igual todas las propuestas sin caer en el artificio colorista que se lleva hoy día.

    Un profesor dijo una vez que una arquitectura mala puede ganar un concurso si se presenta bien.
    Mientras haya profesores que piensen así, y arquitectos que crean que los concursos son tablones de publicidad…seguiré diciendo lo mismo que Groucho: “que paren el mundo que me bajo”.

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  6. Creo que desde hace tiempo nos estamos concentrando en el “objeto” sin mirar el contexto.

    Mientras no traspasemos nuestra creatividad al urbanismo, mientras el arquitecto no tenga un papel importante a la hora de desarrollar los Planes Generales y las normativas urbanísticas, mientras cada Comunidad Autónoma siga su marcha independiente, mientras sigamos construyendo el “monolito” que hará perpetuar el gobierno de algún político de turno, mientras sigamos entendiendo la ciudad como una colección de “obras de arte”…ni yo, ni la sociedad podrá entender la función social real del arquitecto, seguiremos estando “desconectados”.

    Cuando hice el primer concurso de ideas, hace ya algún tiempo, recuerdo que las bases exigían SÓLO plasmar en los paneles: las plantas, una sección y una o dos fotos de la maqueta. Era una forma de valorar por igual todas las propuestas sin caer en el artificio colorista que se lleva hoy día.

    Un profesor dijo una vez que una arquitectura mala puede ganar un concurso si se presenta bien.
    Mientras haya profesores que piensen así, y arquitectos que crean que los concursos son tablones de publicidad…seguiré diciendo lo mismo que Groucho: “que paren el mundo que me bajo”.

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  7. Apuntas muchos temas interesantes, Daniel, y muchos dan para debates completos en si mismos.

    Respecto al tema principal he de decir que estoy muy de acuerdo (vaya, totalmente) con lo que defiende Jose María. Poco puedo añadir a lo que él dice.

    Con respecto a los que dicen que los concursos no son buenos sistemas (A) alegando que los resultados son mediocres (B) y añadiendo que no permiten investigaciones, decirles que hay muchas variables para poder concluir que B es el resultado directo de A, y que afirmar eso denota una falta de rigor (científico) que es totalmente necesario para realizar cualquier tipo de investigación. A esas personas les preguntaría si cuando dicen “investigar” se refieren a hacer lo que les da la gana.

    Por último dejad que interprete lo que hubiese dicho Winston Churchill si fuese un arquitecto: “Los concursos son los menos malos de los sistemas de adjudicación de encargos”

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  8. Apuntas muchos temas interesantes, Daniel, y muchos dan para debates completos en si mismos.

    Respecto al tema principal he de decir que estoy muy de acuerdo (vaya, totalmente) con lo que defiende Jose María. Poco puedo añadir a lo que él dice.

    Con respecto a los que dicen que los concursos no son buenos sistemas (A) alegando que los resultados son mediocres (B) y añadiendo que no permiten investigaciones, decirles que hay muchas variables para poder concluir que B es el resultado directo de A, y que afirmar eso denota una falta de rigor (científico) que es totalmente necesario para realizar cualquier tipo de investigación. A esas personas les preguntaría si cuando dicen “investigar” se refieren a hacer lo que les da la gana.

    Por último dejad que interprete lo que hubiese dicho Winston Churchill si fuese un arquitecto: “Los concursos son los menos malos de los sistemas de adjudicación de encargos”

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  9. Lo que apunta JLZ2 es bien cierto: la creatividad no tiene que limitarse sólo al objeto arquitectónico, sino ir mucho más allá.
    En cuanto a lo que comenta de los fuegos de srtificio que todos vemos en los paneles a concurso, no creo que eso sea un problema en sí mismo. Es decir: mal que el arquitecto se crea ciertas imágenes (si es que se las cree). Mal que si no se las cree las muestre. Pero Peor que haya jurados no cualificados (sean arquitectos o no, ojo) que juzgan las propuestas por los colorines, y no por la chicha.

    En cuanto a lo que comenta Carlos (bienvenido, por cierto) decir que coincido completamente, como ya he dicho, que el sistema que existe no es tan malo. Más bien lo hacemos (entre todos) peor de lo que es en realidad, por buscarle las cosquillas a un reglamento pensado para ser empleado de otro modo y haciendo de la excepción regla.

    En cuanto a la investigación tengo claro que un edificio de VP no es el lugar para ello. Hay que conocer mucho al cliente para poder experimentar tipologías, materiales, etc. Evidentemente no ha lugar en un bloque de viviendas, a no ser que uno quiera ser recordado para los restos por un montón de gente.

    Un saludo a todos, y gracias por participar en el debate.

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  10. Lo que apunta JLZ2 es bien cierto: la creatividad no tiene que limitarse sólo al objeto arquitectónico, sino ir mucho más allá.
    En cuanto a lo que comenta de los fuegos de srtificio que todos vemos en los paneles a concurso, no creo que eso sea un problema en sí mismo. Es decir: mal que el arquitecto se crea ciertas imágenes (si es que se las cree). Mal que si no se las cree las muestre. Pero Peor que haya jurados no cualificados (sean arquitectos o no, ojo) que juzgan las propuestas por los colorines, y no por la chicha.

    En cuanto a lo que comenta Carlos (bienvenido, por cierto) decir que coincido completamente, como ya he dicho, que el sistema que existe no es tan malo. Más bien lo hacemos (entre todos) peor de lo que es en realidad, por buscarle las cosquillas a un reglamento pensado para ser empleado de otro modo y haciendo de la excepción regla.

    En cuanto a la investigación tengo claro que un edificio de VP no es el lugar para ello. Hay que conocer mucho al cliente para poder experimentar tipologías, materiales, etc. Evidentemente no ha lugar en un bloque de viviendas, a no ser que uno quiera ser recordado para los restos por un montón de gente.

    Un saludo a todos, y gracias por participar en el debate.

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  11. Puede que los concursos de ideas sean la única o menos mala vía de contratación de servicios de un arquitecto pero las condiciones con las que se están convocando son a menudo lamentables. Con todo y con eso cada vez se presenta más gente, contribuyendo así a que se multipliquen los “concursos basura”, de la misma manera que lo han hecho los “trabajos basura” en los estudios gracias a nuestra extraña afición a trabajar gratis.
    Me parece muy loable la búsqueda de trabajo pero no todo vale y hay ciertas cosas por las que no deberíamos pasar.

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  12. Puede que los concursos de ideas sean la única o menos mala vía de contratación de servicios de un arquitecto pero las condiciones con las que se están convocando son a menudo lamentables. Con todo y con eso cada vez se presenta más gente, contribuyendo así a que se multipliquen los “concursos basura”, de la misma manera que lo han hecho los “trabajos basura” en los estudios gracias a nuestra extraña afición a trabajar gratis.
    Me parece muy loable la búsqueda de trabajo pero no todo vale y hay ciertas cosas por las que no deberíamos pasar.

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  13. Hola, querido Dani, encantado de pasar por aquí y dejar mi primer comentario. Decir que suscribo la frase churchiliana de Carlos, pero a la que añado que: puede ser la menos mala pero no la única posible, y no invalida otras opciones de contratación, no sólo privada -que es evidente- sino también pública: hay otras maneras de evaluar, algunas pueden, incluso, ser objetivas, que sirven para elegir a alguien sin tener que montar lo que muchas veces es un paripé: hacer trabajar gratis a otra gente (y muchas veces robarles algo de su propiedad intelectual) para luego hacer una contratación directa por criterios ajenos -méritos, capacidad económica- a las ideas que se han pretendido evaluar. ¡Un abrazo! Andrés.

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  14. Hola, querido Dani, encantado de pasar por aquí y dejar mi primer comentario. Decir que suscribo la frase churchiliana de Carlos, pero a la que añado que: puede ser la menos mala pero no la única posible, y no invalida otras opciones de contratación, no sólo privada -que es evidente- sino también pública: hay otras maneras de evaluar, algunas pueden, incluso, ser objetivas, que sirven para elegir a alguien sin tener que montar lo que muchas veces es un paripé: hacer trabajar gratis a otra gente (y muchas veces robarles algo de su propiedad intelectual) para luego hacer una contratación directa por criterios ajenos -méritos, capacidad económica- a las ideas que se han pretendido evaluar. ¡Un abrazo! Andrés.

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  15. hombre carlos, decir que no está mal por ser la menos mala no es muy optimista…

    una nota, cuando digo que los resultados son mediocres, no estoy diciendo que las propuestas lo sean, lo que digo es que el consenso siempre tiende a la mediocridad, puede haber dos propuestas muy buenas pero de palos completamente diferentes y con un jurado plural, no se pondrán deacuerdo cada quien defendiendo su punto de vista, por lo que tendrán que “ceder” decantandose por una propuesta que sea “politicamente correcta” más blandita para consensuar.

    Nivel, no dudo que haya nivel en la propuesta de arquitectura española, es el perverso sistema de consenso que hace que los resultados sean grises, y hay muchos estudios que lo saben, estudios concurseros que saben que es lo que “gusta” a la hora del consenso.

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  16. hombre carlos, decir que no está mal por ser la menos mala no es muy optimista…

    una nota, cuando digo que los resultados son mediocres, no estoy diciendo que las propuestas lo sean, lo que digo es que el consenso siempre tiende a la mediocridad, puede haber dos propuestas muy buenas pero de palos completamente diferentes y con un jurado plural, no se pondrán deacuerdo cada quien defendiendo su punto de vista, por lo que tendrán que “ceder” decantandose por una propuesta que sea “politicamente correcta” más blandita para consensuar.

    Nivel, no dudo que haya nivel en la propuesta de arquitectura española, es el perverso sistema de consenso que hace que los resultados sean grises, y hay muchos estudios que lo saben, estudios concurseros que saben que es lo que “gusta” a la hora del consenso.

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  17. En principio estoy de acuerdo con lo que dices, Edgar. Básicamente lo que hace falta es nivel en los que seleccionan. El problema de tu argumento y de llevarlo al límite, es que el jurado unipersonal no parece que pueda guardar las mínimas garantías de transparencia necesarias en un concurso público.

    Pero es lógico que para elegir el instrumental de una sala de operaciones consulten con los cirujanos, y no con los ordenanzas, por poner un ejemplo. Quizá todo el mundo pueda opinar de arquitectura (es un país libre) pero a la hora de tomar decisiones, se debería buscar gente capacitada (para poder pedir cuentas si fuera necesario y que sepan de lo que hablan)

    Y sí…seguimos hablando de arquitecura.

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  18. En principio estoy de acuerdo con lo que dices, Edgar. Básicamente lo que hace falta es nivel en los que seleccionan. El problema de tu argumento y de llevarlo al límite, es que el jurado unipersonal no parece que pueda guardar las mínimas garantías de transparencia necesarias en un concurso público.

    Pero es lógico que para elegir el instrumental de una sala de operaciones consulten con los cirujanos, y no con los ordenanzas, por poner un ejemplo. Quizá todo el mundo pueda opinar de arquitectura (es un país libre) pero a la hora de tomar decisiones, se debería buscar gente capacitada (para poder pedir cuentas si fuera necesario y que sepan de lo que hablan)

    Y sí…seguimos hablando de arquitecura.

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