The Sniper's Log – Conversación con Alejandro Zaera

Blog, CCAD, Conversaciones

Bajo el título The sniper’s log – Architectural chronicles of Generation X, la editorial Actar publica una compilación de textos elaborados por el arquitecto español Alejandro Zaera que supone un recorrido escrito de más de 20 años. Se trata de una colección de textos de todo tipo (escritos para conferencias, artículos para revistas especializadas, entrevistas, memorias de proyectos, fragmentos de publicaciones más extensas, etc.) dispuestos de forma no cronológica y que tocan temas muy dispares, o quizá no tanto. La propia maquetación del libro dispone los textos según su naturaleza con diferentes formatos de párrafo, tipografía, etc. manteniendo fija sólo la disposición de una hilera central de imágenes seleccionadas en el momento de la realización de la publicación a modo de actualización gráfica de muchos de los conceptos tratados.

A la hora de comentar un libro así se hace complicado pasar de la mera descripción de la publicación como objeto físico. Son textos muy variados, y de lectura lenta. Como para ir leyendo un artículo cada semana para asimilar la densidad de lo leído. Por eso tuve una conversación directamente con el autor para que fuera el propio Alejandro Zaera quien, en primera persona, comentase algunos aspectos del libro que nos pueden permitir comprender mejor la naturaleza de la publicación. Además, aprovechamos para tocar algunos temas de actualidad no expresamente referidos al libro, pero que creo que pueden resultar muy interesantes.

AZP

 

Conexión Valladolid-Nueva York. 20/09/2013 22.30 hora local.

– 20 años de escritos. ¿Qué ha supuesto para tí enfrentarte a la revisión, catalogación y ordenación de tu propia producción?

Ha sido un proceso que llevaba haciendo mucho tiempo y que ha tardado mucho en salir. En realidad el libro estaba acabado hace dos años, prácticamente. Supuso básicamente revisar los textos, actualizar algunas cosas… sin cambiar el sentido de los textos, corregir algunas traducciones, que algunas de ellas se habían hecho realmente muy mal hace mucho tiempo, cuando empecé a escribir. No es una tarea que me guste particularmente, mirar textos antiguos. No fue demasiado divertido, la verdad, pero sirvió para hacer una cierta reflexión e intentar dar sentido a todo el libro.

 

– Hablas de la crítica en clave articuladora. La interpretas no tanto como una verdad inmutable sino como producto de un momento concreto. Supongo que esto se deba en parte a que ya no piensas algunas de las cosas que escribiste hace años y a que enfrentarte a esta recopilación de escritos te ha permitido comprender la evolución de tu propio pensamiento. ¿Cómo debemos, entonces, enfrentarnos los lectores a este diario?

Yo no sé si hay realmente cambios de opinión, hay más bien cambios de situación. Lo que explico es que los textos son textual artifacts, vehículos para producir un determinado efecto en una determinada situación, más que para producir un discurso. Evidentemente muchos de los textos están producidos para medios, usualmente considerados como parte de la crítica, pero creo que una de las particularidades que tiene el libro como colección de textos es precisamente esa idea de artefactos, instrumentos para producir efectos muchas veces fuera del discurso. Por eso decidí incluir memorias de proyectos, cartas y otras cosas que no forman parte normalmente de una postura puramente crítica.

 No sé si tenemos que estar muy tristes de que se haya perdido la crítica como actividad intelectual.

– También comentas la utilidad práctica de la producción de escritos que ya como estudiante desarrollabas. ¿Crees que si hubieras empezado a estudiar arquitectura en la actualidad tu actitud crítica-reflexiva hubiera podido ser parecida? ¿Es cierto eso que dicen algunos de que internet ha matado la crítica?

Sí, probablemente sería distinto. No lo sé, pero efectivamente los medios que existen ahora no son los que había cuando yo estaba estudiando y supongo que eso afecta a la forma en la que la gente se forma. Probablemente es más difícil concentrarse hoy en día para hacer crítica, lo cual no está mal, tampoco. O sea, no sé si tenemos que estar muy tristes de que se haya perdido la crítica como actividad intelectual.

Yo nunca he estado muy interesado en la crítica per se. De hecho una de las cosas que estoy diciendo con el libro, precisamente, es que los textos de los arquitectos no necesariamente tienen que ser textos críticos, que intentan juzgar, o determinar un juicio de valor sobre un proyecto o una actitud, sino que me interesan mucho más los textos como instrumento positivo de operación, más que crítico.

 

– Describes al francotirador como una figura autónoma, independiente, que cambia de lugar y de objetivo con facilidad…pero también se puede interpretar como una figura por encima (o al margen) de la sociedad sobre la que actúa. Incluso en su contra. ¿Crees que el arquitecto está en algún momento al margen de la sociedad y que su distanciamiento le impide relacionarse de forma correcta y dialogante con ella?

No, yo creo que el arquitecto es una parte absolutamente integral de la sociedad en la que vive. El libro no es un libro de proyectos de arquitectura, sino de textos, con lo cual tampoco necesariamente pretende descubrir una actitud particular a la hora de ser arquitecto, sino simplemente ser una colección de reflexiones. Por eso, lo que me interesaba de la figura del francotirador era precisamente que es un personaje que no opera tanto con una estrategia predeterminada, sino que más bien opera con una secuencia de momentos tácticos, y específicos. Y esa ha sido siempre la forma en que escribí esos textos. No tanto para producir un corpus teórico consistente, sino ad hoc, dependiendo de lo que se ponía a tiro.

 

– ¿Crees que el público general entiende y aprueba el trabajo del arquitecto?

Depende de dónde. Yo creo que en España no hay una mala relación entre el público y el arquitecto. Sorprendentemente buena. En España y en Europa en general, el público es generalmente bien educado, no diría que en su mayoría, pero hay un gran porcentaje de público que es capaz de entender el valor del trabajo de los arquitectos. Eso es probablemente mucho más difícil de encontrar en América o en Asia.

Yo creo que no se puede generalizar. Hay culturas que tienen un aprecio importante de la figura del arquitecto, como por ejemplo en España…bueno, aprecio o desprecio, pero por lo menos hay una posición digamos de conocimiento y de entendimiento de lo que supone esa actividad, y hay otros sitios donde un arquitecto es sólo un técnico que consigue que los edificios no se caigan.

Cuando la gente entiende, entonces la gente compra.

– Esta pregunta, lógicamente, iba encaminada al hilo de la inminente LSCP, que deja al  arquitecto en una posición un tanto extraña, y que da la impresión al hablar con la gente de que no queda muy claro cuál es el papel del arquitecto, que a veces es confundido con el ingeniero o con otros agentes.

Yo creo que esa ley ya existe en todo el mundo. De hecho España es uno de los pocos países donde el colectivo de los arquitectos ha sido capaz de mantener durante más tiempo esa posición privilegiada. No sé, yo creo que es una cosa que iba a pasar tarde o temprano y que probablemente es imposible evitar, porque es muy difícil que un colectivo profesional pueda decidir tomar el control de una actividad. Si tú no quieres contratar a un arquitecto, ¿por qué tienes que contratar a un arquitecto?. Si a tí no te interesa la arquitectura, y lo único que quieres es que tu granja no se caiga, puedes contratar a un ingeniero. Es muy difícil para un colectivo profesional imponer al resto de la sociedad el valor de la actividad. Yo no creo que sea la forma de imponer el valor, o de hacérselo entender al público. No tiene que haber una ley que sea una especie de patente de corso por la que todo el mundo tiene que pasar sí o sí.

O sea, creo que es mucho más interesante comunicarle al público cuáles son los valores de la arquitectura buena. Hay otras actividades como el diseño que han sido capaces de explicar eso al público. Es decir, la gente entiende cuál es la diferencia entre un coche bueno y un coche malo, entre un mueble bonito y uno feo, y la gente más o menos entiende cuál es la diferencia entre un buen edificio y un mal edificio. Cuando la gente entiende, entonces la gente compra. Lo que creo es que es muy difícil hacer eso por ley. Por eso a mí lo de la ley no me parece una cuestión tan relevante, francamente. Iba a ocurrir tarde o temprano porque ya ocurre en el resto del mundo.

The_Sniper_s_Log_._Architectural_Chronicles_of_Generation_X_._Alejandro_Zaera_Polo

 

Zaera Polo, A., 2012, The Sniper’s Log – Architectural Chronicles of Generation X, Actar: Barcelona – Nueva York

Web de Actar

Web AZPML – Alejandro Zaera + Maider Laguno

Anuncios

9 comentarios en “The Sniper's Log – Conversación con Alejandro Zaera

  1. Estoy de acuerdo en que sería mejor ser necesarios y no ser obligatorios, pero en el actual marco formativo, es la única garantía de que los edificios se hagan bien. Si cambiara el plan de estudios de algunas ingenierias, igual podríamos empezar a hablar de que lo que pasa en todo el mundo pueda copiárse aquí.

    Me gusta

  2. Es de vergüenza lo que dice sobre la LSP. El papel que el Arquitecto ha tenido históricamente en España forma parte de nuestra historia y de nuestra cultura, y consecuencia de éste es el sistema de formación del Arquitecto, que viene aplaudido desde fuera, por su multidisciplinaridad y carácter técnico. La carrera de Arquitectura, con su dedicación extensiva e intensiva a la materia de Proyectos es la única donde se garantiza la adquisición de las destrezas básicas para proyectar edificios con el nivel adecuado. No hay más que ver el esfuerzo y tesón con que se emplean los alumnos para descubrir que es una materia difícil en la que formarse, y en la que acaban dando espectaculares resultados. Nuestras ciudades no se benefician muchas veces de este conocimiento porque, en última instancia, es el promotor, y el valor del suelo, así como Arquitectos vendidos a ellos, quien acaba modelando los edificios y las ciudades, pero si se liberaliza el ejercicio de la Arquitectura, dando cancha abierta a ingenieros que no están versados en el Proyecto Arquitectónico, la situación no puede sino empeorar. El que quiera construir edificios, que estudie Arquitectura, así como el que quiere curar enfermos, que estudie Medicina, o el que quiera ser juez estudie Derecho. Como empecemos a mezclar a unos con otros devaluaremos la formación y los resultados. Degenerará, en definitiva, la labor social que cumplen y se degradará la sociedad en su conjunto. No a la LSP. Este artículo me ha zaherido, ¡cuánta irresponsabilidad de quien hace pocos años se vanagloriaba de “contratar esclavos” para su estudio!

    Me gusta

  3. zaera, desconoces que con la actual LOE las granjas YA las hacen los ingenieros.
    Por otra parte me sorprende que justifiquesuna nueva ley atendiendo exclusivamente a que otros ya la han asumido ¿Vamos a tener que dar la razón al buen gusto de la dieta de millones de moscas solo por su multitud de degustadores? Por favor, un poco más de informarse de otras leyes sobre las que se opina, sobre las existentes, y más criterio con altura intelectual que supere a lo de “está bien cambiar a lo que cambie la mayoría”

    Me gusta

  4. Es un hombre inteligente e ingenioso, pero su tiempo ya pasó, y en el fondo lo sabe: en alguna conferencia confesaba su rubor ante las recusaciones que le imputaban sus alumnos, mucho más politizados, y que le ven las orejas al lobor neoliberal representado por personajes como Zaera. Todo aquello del nomadismo, del arquitecto apátrida y demás, se han demostrado ideas obsoletas y al servicio del capital, en una época como la actual que lucha con uñas y dientes por salvaguardar sus culturas frente a la agresión neocon.
    Su argumenación contra la LSP no me sorprende: es consecuencia de su confianza en la globalización, según cuya lógica las leyes de todos los paises han de ser las mismas pues así lo determina “el progreso”. Este señor es parte de la historia, que su jubile, sus ideas han sido superadas por los acontecimientos

    Me gusta

  5. Las boutades que hay que leer a veces realmente hacen que se me pongan los pelos de punta.
    ¿Por qué vamos a tener que obligar a que sea un médico quien nos opere? dejemos que opere a todo aquel que tenga un cuchillo. ¿por qué tenemos que estar obligados a coger un taxi cuando queramos coger un taxi? dejemos que todo el mundo con coche sea taxista.
    Es muy peligroso que haya lobbys con patente de corso que nos obliguen a contratar viajes en aviones pilotados por pilotos de aviones en lugar de que pueda pilotar aviones… cualquiera.

    Muy bien, Alejandrito. Very well, little Alex.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s