Dibujar un pensamiento

Apuntes, Blog

 

El tiempo que transcurre mientras nuestra mano traza una línea, el cerebro ya está procesando el siguiente paso, o quizá alguno más adelante. Y al ver la línea dibujada, vamos montando mentalmente un puzzle, entre lo imaginado, lo plasmado y lo que falta por reflejar.
De forma siempre incompleta. Siempre insuficiente. Porque en ese proceso, invariable en inevitablemente, se pierde información.

Croquis-vestibulo-01No existe dibujo capaz de reflejar exactamente un pensamiento. Si acaso, podremos acercarnos mucho, pero siempre será imperfecto.
Porque cada vez que pensamos un espacio, una figura, un objeto… lo volvemos a crear.
Añadimos y quitamos. Mejoramos. Pulimos y perfeccionamos. Incluso cuando no somos capaces de visualizar el cambio que estamos pensando, justo cuando tenemos la extraña sensación de estar haciéndolo bien.

Esa sensación de estar creando algo.

Pero los dibujos, por buenos que sean, no sienten.
Los dibujos, si son buenos, transmiten algo parecido a lo que el creador sentía.
Pero la única certeza es que nunca sabemos si de verdad estamos conectando con aquella sensación inicial, la que lo provoca todo.

Nos contentamos pensando que sí. Y cada uno completa el puzzle con sus propias piezas.

Anuncios

2 comentarios en “Dibujar un pensamiento

  1. Quizás solo sea porque se me da mal, fatal, pero soy contrario al virtuosismo en el dibujo que se propone en la Escuela de Arquitectura.

    Vamos, que tus dibujos me parecen una pasada y las cosas buenas son mejores que las cosas malas, pero el dibujo de Arquitecto es, durante el proyecto, una herramienta para uno mismo, para comprobar si ese pensamiento puede ser real, para confrontarlo con el sentido de la vista.

    Tu dibujo no me transmite tu pensamiento, al menos no completo, pero es a ti a quien debe serte útil para que vuelva al pensamiento y se matice, reconfigure, etc…

    Qué manita cabrón ;-D

    Me gusta

  2. Kike, no pensaba exclusivamente en el dibujo arquitectónico, la verdad.
    Me refería al doble valor que tiene el dibujo, la ilustración, la pintura. Por un lado, se trata de comunicar algo: una historia, un sentimiento, una idea, un proyecto. Por otro, claro, es una ejercicio personal de puesta en práctica de una idea, sin más (ni menos) valor que el de intentar entendernos a nosotros mismos.
    Pero el valor discursivo, comunicativo de la imagen (del dibujo, del cuadro, de como lo quieras llamar), es inevitablemente incompleto. E inevitablemente necesario.
    Mis dibujos en un proyecto no sólo me van a servir a mí para testar ideas, sino para transmitírselas a otras personas (compañeros, técnicos, etc.). Y si no les transmite exactamente lo que quiero, quizá no pueda estar yo allí para decírselo de palabra.
    …y ya sabes que “esto no es un blog de arquitectura”…

    Gracias por pasarte y comentar!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s